Aventuras del Ejército Rojo, Jaroslav Hasek

Jaroslav Hasek, el creador checo de la famosa trilogía satírica del soldado Shveik, nos comenta en “Aventuras en el Ejército Rojo” las ocasiones que vivió a lo largo de la Guerra Civil Rusa de 1918. De hecho, en esta novela corta de unas 90 páginas, podemos encontrar con exitación el estilo de Jaroslav Hasek, a la vez entretenido y impresionante. El ejército rojo los toma por su rango, así como los pequeños soldados y los oficiales de prominente rango. Y nos reímos bastante de las ocasiones, de la estupidez humana, etc.

Así, Jaroslav Hasek (que cuenta la historia en primera persona) está con el gobernador de Bougoulma después de desembarcar en la localidad, acompañado por un grupo de chuvaches. Estos últimos son patanes que solamente hablan ruso. No obstante, todo fue bien para el nuevo gobernador, hasta el día en que un hermano regimiento dirigido por un hombre violento llegó y decidió ser el nuevo gobernador. Por suerte, este último (en el dulce nombre de Lerokhymov) es precisamente violento, pero también totalmente estúpido. Ocasiones repugnantes, locas pero crocantes siguen para el lector que lee, divirtiéndose, una historia muy entretenida. Muy rápidamente, utilizando su intelecto, el narrador toma su lugar como gobernador. Listo y hábil simultáneamente, éste no dejará de frustrar, no sin cierto exitación, las muchas trampas de Lerokhymov, que hará todo lo viable para tomar otra vez su lugar de gobernador. Además, nuestro héroe también estará muy ocupado reparando las tonterías ordenadas por Lerokhymov. Uno inclusive se pregunta si la historia, inspirada en hechos de la vida real, no está totalmente inventada. Entre otras cosas, Lerokhymov ordena, a través de un póster impreso, que los analfabetos tienen que estudiar a leer en un período de tres días o se arriesgan a ser fusilados. Ejemplos de esta clase son la legión. En este texto hay mucha exageración, lo entiendo y espero, pero algunas veces, inclusive si la línea es exagerada, algunas ocasiones hacen que la clase humana parezca muy estúpida. ¿Y qué hay de los líderes militares? Son los reyes, ¿pero de qué son los reyes? El narrador no es verdaderamente un soldado, enseña haber abandonado sus estudios militares, por lo cual siempre sabe cómo utilizar la cabeza. Entonces, nuestro héroe sale de ocasiones, algunas veces muy peligrosas, de una forma realmente simple. Pase lo que pase, el narrador se las arregla para sostener la tranquilidad y la flema. Además, la tranquilidad del héroe, jamás dejará de desconcertar a Lerokhymov que jamás sabrá cómo enfrentarlo. Si tuviera que llevar a cabo otra comparación osada (‘vy y marcshift, si me lees, prométeme que pararé?), diría que el narrador del libro se se ve a John Travolta en “Be cool”.

La pluma de Jaroslav Hasek es satisfactorio. El texto es entretenido, loco, pero también está marcado por un toque de cinismo, que no quiere desagradarme. Pasamos un largo tiempo siguiendo las aventuras de nuestros dos gobernadores. Nos entretenemos, nos relajamos, pero después de cerrar el libro, que se lee muy rápido, nos preguntamos siempre sobre esta revolución rusa, sobre la disparidad ideológica que provoca que el hombre lleve a cabo algún cosa.

¿Has leído en algún momento a Jaroslav Hasek? ¿Quizás te enteraste por sus libros sobre el soldado Sheveik? ¿Qué te pareció? La colección Ibolya Virág de Éditions la Baconnière también tiene dentro dos increíbles libros de otro escritor checo (Karel Capek) que conozco un poco mejor y que sólo puedo invitarles a leer.

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