Las cajas, de Istvan Orkeny

Ralph Waldo Emerson dijo: “La presencia de la cabeza se invita en todas partes, y descarta todas las diferencias.” Además, en la novela “Las Cajas” de Istvan Orkény, la cita que le doy a Ralph Window Emerson toma todo su concepto. Más allá de la guerra, la familia Tót vive días de paz en una pequeña localidad húngara salvada por los conflictos. Desde luego, el hijo más grande está en el frente, pero su situación está próximo de hacer mejor drásticamente, eso es lo que piensa su familia.

De hecho, el comandante del soldado Tót, que había recibido permiso para tomar un merecido descanso, se mudó con su familia. Entonces, la familia Tót escoge llevar a cabo todo lo viable para agradar todas las solicitudes del comandante loco con la promesa de que le dé a su hijo un mejor trato. Además, en muchas oportunidades, el comandante asegura y asegura y asegura…

Es difícil decir más sin revelar parte de la trama, pero sepan que las promesas del comandante son en vano. Además, el lector se pone rápidamente en la seguridad, lo que acentúa lo absurdo de las ocasiones. Así, el texto se acompaña al inicio de cada capítulo con cartas enviadas a la familia, pero que jamás reciben por culpa de un cartero un poco bastante amistoso y totalmente ingenuo. Les boîtes” es una novela muy entretenida, nos entretenemos, nos reímos, conociendo las locas demandas del comandante loco. ¿Por qué suponer cuando puedes poner tu cerebro en pausa, le pregunta al gracioso invitado que enseña a sus compelidos cómo debería actuar la familia desde en este momento? Las ocasiones se vuelven totalmente locas, hasta tal punto que el honorable padre de familia empieza a perder la cabeza, pero es requisito aferrarse a toda costa por el bien del hijo amado. Además, los malentendidos se suceden hasta el otoño final, como en una película de Laurel y Hardy. Una vez tan relajado, en el instante en que el Tót se reunió para llevar a cabo cajas, fue inquietante por el padre de familia dado que el comandante había decidido asistir.

“En el tercer verano de la guerra, el hijo del Tót, un maestro de escuela en su estado, no era el único soldado, dado que cerca del sesenta por ciento de las familias tenían a alguien en el frente. La llegada del comandante despertó en todo el pueblo esperanzas supersticiosas, como si su mera presencia constituyera una clase de protección para los hijos que permanecían en el frente.

El texto es muy divertido y pasamos un instante interesante leyendo esta historia en ocasiones totalmente surrealistas y divertidas. Con esta novela cómica, llena de instantes abracadabrantescos, el creador quiso denunciar lo absurdo de la guerra. Y el resultado es todo un éxito, dado que la ironía y el humor negro dan ritmo a la historia. Además, al creador húngaro se le prohibió divulgar en su país a lo largo de siete años.

Les boîtes es una novela cómica trágica que les invito a conocer, pero que ya sabéis? ¿A quién le agradan las novelas burlescas? ¿Cuáles me puede sugerir?

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